herramientas para Motivar trabajadores

5 herramientas para motivar a los trabajadores

La motivación de los trabajadores juega un papel fundamental en las empresas. Nos referimos al conjunto de estímulos que recibe la persona trabajadora y que le condicionan para actuar de una forma u otra en su ámbito de trabajo. Un trabajador motivado es un trabajador feliz, y un trabajador feliz es un trabajador que intenta hacerlo lo mejor posible en su puesto de trabajo.

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Cuánto más motivado esté un trabajador, mejor será su rendimiento en su puesto de trabajo. Por esta razón, los departamentos de recursos humanos de las empresas se enfrentan a un reto importantísimo que tiene mucha relevancia en el éxito de la relación entre la empresa y la persona trabajadora: la motivación laboral.

Sin embargo, no a todos los trabajadores se les puede motivar de la misma forma. Los estímulos que recibe un empleado se combinan con su naturaleza  y con otros condicionantes de su entorno, induciéndole a seguir una senda laboral, con el objetivo de satisfacer unas necesidades que no tiene cubiertas.

En este artículo vamos a repasar las que creemos que son las cinco principales herramientas de las que dispone un empresario para motivar a sus trabajadores:

  1. El dinero. Maldito dinero, todos lo queremos y no podemos pasar sin él. Lógico, ya que con el trueque como cosa del pasado, el dinero se ha vuelto imprescindible para satisfacer nuestras necesidades de consumo. Además, también sirve para cubrir la necesidad de estatus, ya que un buen salario otorga una posición social alta.
  2. Un buen trato laboral por parte de los superiores. Es un hecho demostrado que si el trabajador realiza su labor en un clima laboral favorable, donde la comunicación es sencilla y donde además se potencian las buenas relaciones entre el personal de la empresa, obtiene mayor satisfacción de su trabajo y está más motivado.
  3. Las posibilidades de ascenso. Cuando no existen posibilidad de ascender laboralmente, el trabajador puede llegar a sentirse profesionalmente congelado, estancado. Sin embargo, cuando los esfuerzos de este pueden traducirse en un ascenso laboral, la motivación es mucho mayor.
  4. El reconocimiento al trabajo realizado. No cuesta ningún trabajo reconocerle a una persona su trabajo cuando lo está haciendo bien. El efecto motivador de este comportamiento es enorme, ya que el trabajador nota como sus superiores respetan y aprecian su trabajo.
  5. Integración en la propia empresa. Un trabajador integrado en la organización de su empresa es un trabajador motivado. Para lograrlo, se le deben otorgar tareas de responsabilidad, delegar algunas funciones o pedirle opinión para asuntos importantes de la propia empresa. De esta forma, el trabajador se sentirá parte de un todo mucho mayor del que él es una pieza en el engranaje.

 

 

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