
Hoy en día es muy normal realizar compras por Internet y para ello es necesario tener que dar nuestro número de cuenta bancaria. Hay muchas personas que no se fían de cualquier página porque como ya sabemos de sobra, la red puede resultar a veces un instrumento bastante peligroso. Además, con el aumento de los fraudes digitales en los últimos años, es lógico que exista más preocupación por la seguridad de nuestros datos bancarios.
Pero queremos que se conozca que existen bastantes mitos sobre este tipo de compras y que hoy vamos a enseñarlos. También enseñaremos la diferencia entre dar el número de cuenta bancaria y el número de tarjeta.
La verdad es que no. Cuando en cualquier página piden que facilites el IBAN o número de cuenta bancaria, no se debe tener ningún tipo de miedo. La gente que sepa este número solamente podrá ingresar dinero. Para realizar cualquier otro movimiento o acción en la cuenta el banco necesita mucha más información como, por ejemplo, el DNI o el número de seguridad.En el caso de que se vaya a hacer algún pago y se deba dar el número de cuenta, también pedirán el número de DNI.
No obstante, en algunos casos podrían intentar realizar cargos mediante domiciliaciones no autorizadas, aunque estos pueden reclamarse y devolverse fácilmente a través del banco.
De todas formas, si alguna vez ocurre un cobro que no corresponde o que no se debería haber realizado, se puede deshacer ese cobro e inmediatamente avisar al banco.
En España, el plazo para devolver recibos domiciliados suele ser de hasta 8 semanas sin necesidad de justificación, lo que aporta una capa extra de seguridad.
Obviamente que dar el número de cuenta no sea peligroso no quiere decir que todo sea así. En este sentido, con lo que si tienes que tener mucho cuidado es con dar la tarjeta de crédito o débito a cualquiera, porque de esta forma sí que es posible que se pueda ser víctima de un fraude y de esta forma sí que es posible que otros puedan hacer movimientos con el dinero.También se debe ir con mucha precaución y no dar ningún dato que sea privado, como por ejemplo la fecha de caducidad de la tarjeta o el pin de seguridad. Si alguien se hace con esos números sí que puede realizar cualquier movimiento, ya sea ingresar dinero o extraerlo. Tampoco debes compartir códigos de verificación (SMS o app) que envía tu banco, ya que son claves para autorizar pagos online.
Aunque compartir tu número de cuenta bancaria no es especialmente peligroso, conviene entender qué uso pueden darle terceros. Con tu IBAN, una persona o empresa puede:
Recibir transferencias hacia tu cuenta.
Solicitar la domiciliación de recibos (con tu autorización previa).
Identificar tu entidad bancaria y país de origen.
Sin embargo, no pueden acceder a tu dinero directamente ni realizar transferencias sin otros datos de seguridad adicionales. Aun así, es importante revisar periódicamente los movimientos de tu cuenta para detectar cualquier cargo no autorizado lo antes posible.
Como ya hemos dicho, que no sea peligroso dar el número de cuenta tampoco quiere decir que se deba dar a todo el mundo. Lo recomendable es compartirlo solo con entidades de confianza o empresas verificadas.
Otro consejo importante es que se revise el estado de la cuenta bancaria periódicamente para evitar sorpresas que a nadie gustan, sobre todo, cuando se han realizado compras por Internet o se han tenido movimientos. Nunca está de más asegurarse de que todo está en su sitio y que no haya habido errores. Hoy en día, muchas apps bancarias permiten activar alertas en tiempo real para controlar cualquier movimiento sospechoso.
Si se ha sido víctima de un fraude y por accidente se ha dado más información de la necesaria, hay que consultar siempre con el banco qué se debe hacer. Además, es recomendable bloquear tarjetas o accesos cuanto antes para minimizar riesgos.
¿Has sufrido algún fraude en tu cuenta bancaria? ¡Cuéntanos tu experiencia!Si necesitas una ayudita extra, en Vivus podemos ofrecerte un préstamo rápido de hasta 300 euros para nuevos clientes y hasta 1.400 euros para clientes recurrentes, según condiciones, para poder hacer frente a cualquier imprevisto que te pueda surgir. Es muy sencillo y solo te tomará diez minutos. ¡Apenas hay papeleo!