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Cómo elegir el mejor medio de transporte para tus viajes

Dicen que las comparaciones son odiosas…Pero cuando de viajar se trata, ya podemos sacar bolígrafo y libreta. Así estamos, en guardia y preparados para anotar cada céntimo, cada subida y bajada. Por Europa o por España. Aquí cada detalle cuenta.

Ni que decir tiene que debe encabezar nuestra lista la fecha de nuestro viaje. Intentemos por todos los medios que sea temporada baja. Si nos centramos ya en el transporte que queremos escoger, debemos tener en cuenta, en primer lugar, la distancia que queremos recorrer. Una cosa es clara: no hay duda de que el medio más económico es el coche. No obstante, ahora cabe preguntarse, y nunca mejor dicho: ¿a qué precio? El cansancio puede traernos más disgustos que alegrías, por esto debemos descartar todas las opciones antes.

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Si prestamos atención simplemente a los aspectos más pragmáticos, los gastos de consumo de gasolina o peaje pueden dividirse entre todos los pasajeros. Por otra parte cuando viajas en tren, por ejemplo,  podrás disfrutar de algún que otro descuento como el hecho de que seas menor de veinticinco años o si tienes alguna tarjeta en particular. Para informarte sobre estas ventajas, entra simplemente en la página de la compañía ferroviaria de cada país y echa un vistazo. Asimismo, los fanáticos de las aventuras entre raíles pueden comprarse un billete interrail. En este caso, todo son ventajas.

Otro de los beneficios que trae consigo este medio de transporte es que, en la mayoría de las ocasiones, la estación está situada en una zona bien comunicada de la ciudad. Te ahorras el metro o el taxi.

No ocurre lo mismo en el caso de los aviones. Cuando viajas en ellos ya sabes que esto implica desembolsar cierta cantidad para pagar los tickets de autobús o metro que deberán acercarte hasta el aeropuerto. Y al dinero invertido ha de sumársele el tiempo porque que no extrañe al viajero impaciente que tenga que contemplar cuarenta minutos de paisajes desiertos hasta llegar al ansiado aeropuerto.  Sin embargo, a veces este tiempo compensa. Si queremos movernos por Europa, las compañías de vuelo de bajo coste serán nuestras aliadas. En este caso, no hay más que hablar. Ni coche ni moto ni tren ni barco, prepárate con tiempo y ármate de paciencia.

No olvides tener bien controlados los cambios de precio de la temporada de baja. Si te fijas en estos detalles los precios de tus billetes de avión pueden convertirse en irrisorios y hasta de mal gusto. ¿Quién nos habría dicho a nosotros que volar saldría más económico que desplazarse con los pies en el suelo?

Por tanto, la clave no es tanto el medio de transporte sino el destino, las fechas y sobre todo el tiempo. Adminístrate bien, divide tus gastos y permanece atento a las ofertas porque tu viaje puede convertirse en todo un regalo.