nombre para tu empresa

Claves para elegir el mejor nombre para tu empresa

La elección del nombre para tu empresa es una decisión muy complicada e importante. Normalmente, nombre y marca se asocian hasta el punto de que este es uno de los factores que con más fuerza determinará la imagen que tus clientes potenciales tengan de tu negocio y de tus productos.

¿Piensas que nombres como Coca Cola,  Zara o Burguer King se eligieron al azar? La respuesta es no. Todos estos nombres son el fruto de una estrategia que tenía como objetivo principal posicionar a dichas empresas en el mercado.

Si tú no quieres ser menos que ellos y quieres elegir un nombre para tu empresa que suene con fuerza en el sector, te recomendamos que leas estas seis claves para elegir el nombre para tu empresa:

  1. Busca algo llamativo pero fácil de pronunciar, leer y escribir.

El nombre para tu empresa no tiene por qué significar algo en concreto, es decir, no tiene por qué ser racional. Por esta razón, nuestro consejo es que sea llamativo, para captar fácilmente la atención de los potenciales clientes, y a la vez fácil de pronunciar, leer y escribir, si bien es cierto que también existen en el mercado marcas consolidadas con nombres complejos y de difícil pronunciación.

  1. Si es breve, mucho mejor.

No es necesario recurrir a nombres complejos que pretendan transmitir un gran significado. Fíjate en lo bien que le va a empresas como BMW, ABC o FNAC. Incluso organismos como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo se han visto reducidos a FMI y BCE, respectivamente. ¿Sabías también que Kodak no significa absolutamente nada pero es breve y suena genial en todos los idiomas?

  1. Evita los significados dobles.

Existen palabras que pueden interpretarse como desagradables, ambiguas, graciosas… Es mejor huir de ellas para evitar que el nombre para tu empresa pueda asociarse con conceptos inadecuados, poco profesionales o polémicos. También hay que prestar especial atención a las traducciones a otros idiomas, ya que no queremos que nuestra marca signifique algo desagradable o grotesco en otra lengua.

  1. Pon el énfasis en la característica principal.

Si eres capaz de vender un producto o de ofrecer un servicio sin apenas competencia en el mercado, deberías ser capaz de plasmar esa exclusividad en el nombre. Por ejemplo, ¿una web que rastree todo internet buscando los mejores precios? Rastreator. ¿Otra con la que encontrar vacaciones a precio de ganga? Atrápalo.

  1. Si vas a diversificar, que sea un nombre flexible.

Es posible que comiences tu negocio centrándote en un producto en concreto. Sin embargo, quizás cuando te especialices en él te apetezca expandirte, diversificar y extenderte a otros mercados. Por esta razón, cuanto más flexible y extensible a otras categorías sea el nombre de tu empresa, mucho mejor. Un nombre excesivamente explícito y poco flexible podría cerrarle puertas a nuestra empresa en el futuro en otro sector o actividad.

  1. Haz que sea único.

Quizás esta sea la clave más difícil de aplicar, pero a la vez es una de las más importantes de todas. Tú eres único y tu empresa es única, por lo que su nombre ha de ser único también y diferente de todo lo existente. No queremos que nos confundan con la competencia y sí que nos identifiquen como algo innovador.

Ya tienes las claves. ¿Has empezado ya a pensar en el mejor nombre posible para tu negocio? Nuestro consejo es que cojas lápiz y papel y te armes de toda la paciencia del mundo. Si puedes, reúnete con amigos y haced una tormenta de ideas. ¡Seguro que sacáis algo en claro!