Qué es una OPA en bolsa y para qué sirve

¿Qué es una OPA en Bolsa?

Seguramente hayas oído en alguna ocasión el término OPA. Aparece de vez en cuando en las noticias (aunque no es algo que suceda muy a menudo), y suele presentarse de una forma similar a “la empresa X prepara una OPA contra la empresa X”. Y, en ocasiones, incluso, se habla de OPA hostil.

Sin embargo, no es un concepto que se conozca demasiado. Es normal preguntarse qué es una OPA en Bolsa. Y, si eres una de esas personas que se lo preguntan, puedes estar tranquilo, porque hoy te vamos a resolver todas las dudas al respecto. Sigue leyendo y no vuelvas a sentir que no entiendes nada cuando aparezca este concepto en las noticias económicas.

 

¿Qué es una OPA?

OPA son las siglas de Oferta Pública de Adquisición, y no es más que un movimiento que realiza una entidad (un fondo de inversión, un grupo de empresas, otra empresa, etc) mediante el cual ofrece a los accionistas de una empresa cotizada la compra de todos los títulos de la empresa a un precio concreto.

Por lo general, el precio que se establece para la OPA es superior al que está cotizando la empresa, para, de este modo, hacer atractiva la venta a los accionistas. Además, esta oferta puede ser únicamente a cambio de dinero o a cambio de acciones de la empresa que realiza la OPA (o una propuesta mixta, con una cierta cantidad de efectivo y una cierta cantidad de acciones).

En esencia, esto es lo que es una OPA. Sin embargo, las OPAs pueden ser de muy distintas formas. En el siguiente apartado, te explicamos los diferentes tipos que existen.

 

¿Qué tipos existen?

Los tipos de OPA que existen son los siguientes:

  1.     Voluntarias y obligatorias: En algunas ocasiones, la ley obliga a hacerlas al alcanzar un cierto porcentaje de acciones. En estos casos, cuando son voluntarias, suele haber condiciones en la OPA, mientras que, en el caso de las obligatorias, no las hay.
  2.     De toma de control: Otras veces, la entidad que hace la OPA ya posee el control de la compañía. Por ejemplo, porque posee el porcentaje mayoritario de las acciones y, en consecuencia, suele decidir qué se hace con la empresa. En estos casos, se puede ofrecer la OPA para terminar de afianzar el poder de la empresa compradora.
  3.     De exclusión: En ocasiones, las OPAs se hacen con el objetivo de sacar del mercado cotizado la empresa. Es el caso del famoso “funding secure” de Elon Musk y Tesla (aunque, finalmente, no se llevó a cabo). En estos casos, la entidad que hace la OPA busca tomar el control de la compañía para sacar del mercado cotizado a la compañía. Evidentemente, este caso es muy problemático para los pequeños accionistas, porque, de darse esa circunstancia, perderían el principal atractivo de las acciones, que es el de ser líquidas y estar bajo la lupa de las entidades de control de los mercados cotizados.
  4.     Competidoras: A veces, existe más de una empresa interesada en adquirir la empresa sobre la que se hace la OPA. En este caso, hablamos de OPAs competidoras. Por ejemplo, la empresa A quiere comprar la empresa X y hace una OPA por un precio. Pero, al verlo, una tercera empresa (B) decide hacer también una OPA sobre la empresa X a un precio mayor.
  5.     Amistosas: Las OPAs amistosas son aquellas en las que los consejos de administración de ambas empresas están de acuerdo en el procedimiento. Es decir, la empresa opada está de acuerdo con la OPA y el precio que se ha establecido.
  6.     Hostiles: Las OPAs hostiles, en cambio, son aquellas en la que los consejos de administración de ambas empresas no están de acuerdo. Sin embargo, cabe destacar que, para el pequeño inversor, no hay demasiada diferencia entre una OPA hostil y una amistosa.

Como ves, algunos tipos de OPAs pueden solaparse. Una OPA puede ser, al mismo tiempo, de exclusión y hostil, o de toma de control y amistosa… Son, simplemente, diferentes conceptos, pero no son necesariamente excluyentes entre sí. Lo importante es que los conozcas y los domines todos para que sepas en cada momento de qué se está hablando.

 

¿Qué puedo hacer ante una Oferta Pública de Adquisición?

Cuando se plantea una OPA, suele haber mucho movimiento en los mercados, porque las implicaciones de éstas suelen ser relevantes. Sin embargo, en las noticias nunca se le dice al pequeño accionista qué debe hacer (ni al que posee acciones de la empresa opada ni al que posee acciones de la empresa opante). Así que vamos a hacer nosotros esa labor divulgativa.

¿Qué opciones tienes ante una OPA y qué deberías hacer?

Pues, sin duda, lo primero es acudir a los documentos que la empresa opante está obligada a facilitar: El folleto con los detalles de la operación, el anuncio con los puntos resumidos, y el informe del consejo de administración de la empresa opada.

Con esa información, podemos estudiar la situación de ambas empresas y tomar la decisión que más nos convenga, que puede ser una de estas tres:

  1.     Aceptarla y vender las acciones al precio que marca el opante.
  2.     Rechazarla y mantener las acciones en la cartera, porque creemos que valen más.
  3.     Rechazarla para vender las acciones, porque, aunque es infrecuente, en ocasiones, las acciones cotizan a un precio mayor del que se ofrece en la OPA.

Sobre el punto 2 hay que mencionar algo: En las OPAs suele haber una cláusula en la que se dice que, si el 90% del capital acepta la OPA, el otro 10% está obligado a vender forzosamente al precio de la OPA. Tenlo presente.

Como puedes ver, el concepto de OPA es más sencillo de lo que podría parecer en un principio. Al final, no es más que una compra de una empresa cotizada a gran escala. A veces de forma pactada, a veces de forma no pactada. Pero, en resumen, no es más que eso. Así que ya no tienes por qué volver a dudar cuando veas este concepto en las noticias.