cómo evitar arruinarte

Cómo evitar arruinarte tras recibir una ganancia inesperada: 10 claves

¿Alguna vez has tenido miedo de arruinarte? La hipoteca, las facturas, el coche, los estudios… hoy en día, todo cuesta dinero. Es por eso por lo que, nos guste o no, pasamos gran parte de nuestra vida preocupados por nuestra situación económica, pensando en cómo hacer frente a todos los gastos pendientes. De hecho, son muchas las personas que necesitan ayuda económica en forma de préstamos para poder hacerlo.

Por eso, si de repente recibimos una ganancia inesperada, ya sea una herencia, un premio de la lotería, una declaración que te sale a devolver, etc., suele ser un gran alivio. Es una segunda oportunidad para vivir un poco más desahogados. Pero, para ello, es importante que sepas gestionar ese dinero y no lo desperdicies.

¿Estás en esa situación?, ¿acabas de recibir mucho dinero y no sabes qué hacer? Entonces este artículo te interesa.

Cómo evitar arruinarte para no desperdiciar una ganancia inesperada

1º. No compres los primeros días.

Si obtienes una ganancia inesperada, es probable que, al verte con mucho dinero, compres cosas más caras o que no necesitas; y cuando quieras darte cuenta, habrás despilfarrado parte del dinero. Por eso, en esos casos, el primer paso es asimilarlo. Para ello, es conveniente que no compres nada durante las 4 o 5 primeras semanas; así, te acostumbrarás a la nueva situación, lo valorarás más y podrás distinguir entre capricho y necesidad. Es muy importante tener una educación financiera básica.

2º. Date un capricho.

Pero tranquilo, eso no quiere decir que no puedas gastar nada. Si de repente obtienes un ingreso inesperado, ¿quién no querría darse un caprichito? Aunque te aconsejamos no gastar durante las primeras semanas y asimilarlo, tampoco tienes que guardarte todo. Puedes reservar, por ejemplo, un 5 % del importe para darte un buen capricho. Al fin y al cabo, habrá que celebrarlo, ¿no?

3º. No olvides los impuestos.

A veces, cuando obtenemos una suma importante de dinero, hay una parte que no nos corresponde, ya que hay que pagar impuestos. Si no tienes esto en cuenta desde el principio, es posible que cuando llegue el momento de declararlo ya te lo hayas gastado. Entonces, si no puedes pagarlo, no habrá servido de nada ese dinero inesperado.

Para evitarlo, aparta ese dinero desde el principio. Y si no sabes cuánto es, ponte en contacto con un gestor, ¡él te ayudará!

4º. Salda tus deudas

Tener deudas o cuentas pendientes es algo que no gusta a nadie. Por eso, si de repente obtienes un dinero extra, tal vez es hora de plantearse reducir esas deudas. Por ejemplo, puedes aprovechar para pagar o apartar el dinero de cuotas de financiaciones o incluso adelantar tu hipoteca (siempre y cuando te salga rentable, claro). Perderás una parte importante del dinero de golpe, pero ¿y lo a gusto que te vas a quedar cuando no debas dinero a nadie? ¡Eso es lo importante!

5º. Tapa agujeros.

También es aconsejable que emplees parte de la ganancia en tapar agujeros. Por ejemplo, si tienes que cambiar un electrodoméstico, llevar el coche al taller o pedir cita en el dentista, es preferible que lo hagas cuando recibas ese dinero. Al fin y al cabo, son cosas que tendrás que hacer tarde o temprano, así que será mejor quitarte el gasto de encima en lugar de seguir posponiéndolo, ¿verdad?

6º. Abre una cuenta de ahorro

Una vez que has tapado agujeros y has apartado el dinero de los impuestos, es hora de pensar en ahorrar. Es conveniente que te abras una cuenta de ahorro aparte y guardes ese dinero allí. Así, al tener menos acceso a él, no correrás el riesgo de gastarlo tan fácilmente y podrás ahorrarlo para un futuro.

7º. No te tires a las ofertas.

Aunque ahora tengas más dinero, sigue siendo igual de valioso. No gastes el dinero en algo que no necesitas y que, probablemente, no comprarías si no hubieras recibido esa ganancia inesperada. Y, por supuesto, no te tires a las ofertas solo porque están bien de precio y podrás llegar a arruinarte. Pregúntate si realmente necesitas hacer ese gasto y prioriza tus compras. Al fin y al cabo, ese dinero extra se acabará gastando, así que cuanto más dure, mejor, ¿no te parece?

8º. Sigue actuando como siempre.

Aunque la cantidad que hayas recibido sea muy elevada, no dejes pasar la ocasión de seguir llevando dinero a casa. Si te ofrecen la oportunidad de hacer horas extras o te sale algún trabajo, no lo rechaces solo por tener dinero. De lo contrario, estarás generando menos ingresos mensuales y tendrás que echar mano de esa ganancia extra cada dos por tres. ¡Sigue con tu vida normal y no desperdicies esta segunda oportunidad!

9º. Sé realista.

Si hay algo importante a la hora de recibir un ingreso adicional es, sin duda, la mentalidad. Si cambias el chip y empiezas a pensar que puedes permitirte muchos gastos y darte muchos caprichos, cuando quieras darte cuenta  habrás gastado una gran parte de ese extra.

¿Cuál es el problema? Muy sencillo. Si te acostumbras a ese estilo de vida, cuando todo vuelva a la normalidad tendrás una gran desilusión, deudas y demás problemas económicos. ¡Aprovecha los primeros días para asimilarlo y no caigas en este error!

10º. Piensa a largo plazo para no arruinarte.

Si sigues estos consejos, es posible que pienses que ese dinero no te sirve de nada si no puedes gastarlo. Pero ¿y si en un futuro nos hace más falta que ahora? Ahórralo para futuros imprevistos, y si más adelante no te hace falta ya tendrás tiempo para darte caprichos. ¡Con el tiempo lo agradecerás! Y, sobre todo, evitarás arruinarte.

¡Y esto es todo! Es normal que si recibes un dinero inesperado te pueda la euforia y quieras aprovechar para comprar todo eso que siempre quisiste. Pero vivirás más tranquilo si ahorras una parte para futuros imprevistos. ¡Sigue estos consejos y lo conseguirás!

No hace falta decir que si necesitas algún consejo extra, sólo tienes que pedirnos ayuda a través de un comentario y haremos todo lo posible por resolver tu duda.